«La Toffana» la novela de Vanessa Montfort que revive la historia más negra de Roma : los más de 600 hombres muertos por el Acqua Toffana, el potente veneno de Giulia Toffana.
La última novela de Vanessa Montfort nos cuenta la historia de Giulia Toffana y de su famosa «Acqua». Este veneno alcanzó gran fama, fue sin duda el acqua tofana, uno de los venenos más usados. El primer proceso documentado de uso de este compuesto se encuentra en Palermo (Sicilia) en 1633 donde una mujer empleó para envenenar a su esposo unos viales de un líquido insípido e incoloro que mezcló con la comida. Por error, la esposa fue quien terminó envenenada y, al sentir cerca la muerte, confesó su crimen y delató a quien se lo había proporcionado, Tofania d’Adamo. Su hija Giulia Tofana, pasará a la historia como la creadora del veneno, e impulsora de su uso por toda Italia. Los ingredientes de este acqua mortífera son desconocidos hoy en día, pero probablemente contendría arsénico, plomo, belladona y antimonio. Con cinco o seis gotas era suficiente para causar estragos en el cuerpo humano: sed extrema, debilidad, falta de apetito, cansancio, deterioro general de la salud y, finalmente, y como consecuencia de un fallo multiorgánico, la muerte. El veneno apenas dejaba huellas en el cuerpo para los análisis que podían realizarse en la época, por lo que se estima que la mayor parte de muertes producidas por él se considerarían achacables a enfermedades habituales y no han quedado registrados en la historia como crímenes. Todavía en el siglo XVIII hay procesos judiciales de condena a mujeres que vendían esta sustancia, que, era, sobre todo, empleada para matar lentamente a maridos indeseados. Su historia terminará con el proceso de la Inquisición italiana que le condenaría, junto con su hija y ayudantes, a la muerte.
También hubo víctimas no vinculadas por contrato matrimonial con sus verdugos, y así, se sospechó durante muchos años que el compositor y músico Wolfgang Amadeus Mozart (1756-1791) murió envenenado por acqua tofana. De todas formas, es necesario destacar que, en la época, la muerte por envenenamiento accidental era más común de lo que pensamos, estando presentes en muchos cosméticos y soluciones médicas habituales. Muchos afeites, como los polvos blanqueantes para el rostro o el bermellón (cinabrio) empleado para el colorete, que eran usados habitualmente por la gente adinerada del siglo xvii para lograr la imagen deseada de tez pálida con labios y mejillas destacadas en rojo, contenían mercurio, arsénico (que también se usaba en el cuero cabelludo y las ingles contra piojos y otros parásitos), plomo y otros metales. Como también eran venenosos los ungüentos de mercurio que se aplicaban para curar las lesiones causadas por la sífilis, el mal francés que asoló Europa en esa época. Puedes leer más sobre los envenenamientos en la Edad Moderna aquí.

La historia de Giulia es narrada desde la justificación de sus delitos y su sororidad con otras mujeres que padecen malos tratos y malos matrimonios. La novela narra desde la historia de su madre, hasta el final que padeció bajo la Inquisición, su relación con su hija y con los círculos de poder de la Roma del siglo XVII. Da también gran importancia al personaje del inquisidor, dotándole de características arquetípicas: noble en sus sentimientos, religioso, con contradicciones de pensamiento, y con un cierto feeling hacia la acusada
La novela resulta amena y de lectura fácil. El único «pero» que le veo es que, a veces, se pierde en descripciones y datos históricos que la hacen muy farragosa y larga, y parece que le sobran muchas páginas…
Los personajes resultan creíbles y es fácil empatizar con ellos, lo que hace que la lectura sea agradable, a pesar de que es necesario recordar que es una novela, no una biografía de Giulia Toffana, con lo que no debemos de tomar todo lo que dice la autora como cierto.
En definitiva, me parece muy recomendable para conocer la época y para ahondar en la figura de la mujer y del matrimonio en la Edad Moderna, aunque cae en muchos tópicos. Las descripciones de los palacios, los ropajes, las costumbres, etc son muy buenas y se nota que hay detrás un gran trabajo de documentación por debajo.
Vanessa Montfort (1975) es novelista y dramaturga, y reside en Madrid. Su obra, presente en veinte países, está compuesta por una quincena de textos teatrales y ocho novelas, que la consolidan como una voz imprescindible en el panorama literario internacional. Algunos títulos inolvidables son El ingrediente secreto (2006); Mitología de Nueva York (Premio Ateneo de Sevilla, 2010); La isla sin voz (Mejor Novela Histórica, 2014); Mujeres que compran flores (2016), El sueño de la crisálida (2018), o La mujer sin nombre (2020), donde rescata del olvido a la escritora María Lejárraga, entre otras.
«La Toffana» publicada por Espasa, se alzó con el Premio Primavera de Novela 2025









